Las prótesis se introducen en un medio corrosivo, están en contacto con fluidos biológicos, puede haber fricción con otros materiales… y todo ello provoca un desgaste. De ahí que el recubrimiento por plasma, en nuestro caso de hidroxiapatita o titanio, se presente como una solución para mejorar la respuesta biológica de estos componentes y alargar su vida útil.

Qué es el recubrimiento por plasma

El recubrimiento por plasma es una aplicación que utiliza plasma para modificar las propiedades de los materiales y recubrir una superficie, que puede volverse hidrofóbicas o hidrófilas, resistentes a la corrosión o funcionalizadas para permitir la unión.

Son muchos los sectores que utilizan esta técnica para mejorar rendimiento o las propiedades de los materiales. Entre ellos el plástico, el vidrio, la cerámica, los textiles… Por ejemplo, pueden fabricarse capas de barrera en depósitos de combustible, capas resistentes a rayaduras en faros de automóvil o en CD/DVD…

Por supuesto, la fabricación de dispositivos médicos ha utilizado esta técnica para producir cambios en el rendimiento de los materiales: optimizar la fricción y la resistencia, humedecer una superficie o funcionalizarla con una estructura molecular específica, entre otras opciones.

Ventajas del recubrimiento por plasma de hidroxiapatita o titanio

En el caso concreto del recubrimiento por plasma de hidroxiapatita o titanio de prótesis destacaríamos las siguientes cinco ventajas:

  • Mayor resistencia al desgaste.
  • Elevada dureza y fijación.
  • Buenas propiedades antibacterianas.
  • Bajo coeficiente de fricción.
  • Favorece la osteointegración.

El recubrimiento por plasma se realiza mediante proyección térmica (Thermal Spray). Es una tecnología utilizada en la fabricación de piezas que consiste en la pulverización de pequeñas partículas calientes, fundidas o semifundidas para adherirlas a una superficie.

Es un recubrimiento superficial de una pieza o una parte concreta del implante para favorecer la osteointegración. Superficial porque el espesor es de varios centenares de nanómetros (un nanómetro equivale a una millonésima parte de un milímetro), una capa ultrafina pero con grandes ventajas para el buen funcionamiento de la prótesis.

Tipos de recubrimiento por plasma de Biovac

En Biovac realizamos el recubrimiento por plasma de tres tipos: titanio, hidroxiapatita y ambos. Cada uno de ellos responde a unas necesidades concretas y tiene sus beneficios.

Por ejemplo, el recubrimiento con titanio rugoso. Esto genera una superficie rugosa para que el hueso pueda agarrarse bien y así garantizar la fijación de la prótesis, con una excelente fuerza de unión.

Además, permite el crecimiento del hueso en los huecos del recubrimiento creando una fijación firme entre el implante y los tejidos y contiene una superficie específica mejorada para la osteointegración.

Por lo que respecta a las prótesis con recubrimiento de hidroxiapatita, estas mejoran el crecimiento del tejido óseo a través de recubrimiento y ofrecen buena estabilidad mecánica en el proceso de fijación de los implantes. No hay que olvidar que la hidroxiapatita, una cerámica de fosfato de calcio, es un material bioactivo, puede integrarse en estructuras óseas y soportar su crecimiento sin romperse ni disolverse.

Además, la hidroxiapatita tiene la capacidad de acelerar la reconstrucción del tejido óseo en la superficie del implante metálico, creando una rápida unión y facilitando la interacción entre implante y tejidos del cuerpo para formar tejido óseo vivo (integración ósea).

Por su parte, el recubrimiento de plasma de titanio e hidroxiapatita aúna las ventajas de los dos anteriores. La rugosidad del titanio y la bioactividad de la hidroxiapatita acelera la reconstrucción ósea en la superficie del implante, asegurando una rápida unión con los tejidos del hueso y produciendo un anclaje estable y una fijación firme de la prótesis.

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